El embarazo es una montaña rusa de emociones. Alegría, dudas, nervios, ilusión… Y en medio de todo eso, también está el deseo de vivir un parto bonito, respetado y lo más natural posible. En Ohana, acompañamos a muchas mujeres en este camino y una de las cosas que más nos emociona compartir nuestra sesión de parto activo.
Pero… ¿qué es eso del parto activo?
Esta sesión se basa en aprender y fomentar que la mujer se mantenga en movimiento durante el trabajo de parto, eligiendo las posiciones que mejor se adapten a su cuerpo y a su proceso. A diferencia del modelo más tradicional, donde la gestante permanece en la cama, el parto activo promueve la libertad de movimiento, el respeto por los tiempos del cuerpo y la conexión con el bebé.
Porque sí: tu cuerpo sabe parir. Solo hay que darle el espacio y la libertad para hacerlo a su manera.
¿Cuáles son los beneficios?
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Mayor confort y menor percepción del dolor: el movimiento ayuda a aliviar molestias, liberar endorfinas y facilitar la dilatación de forma natural.
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Mejor progresión del trabajo de parto: cambiar de posición, caminar o utilizar elementos como pelotas y cuerdas puede ayudar al bebé a colocarse correctamente, facilitando su descenso.
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Menor intervención médica: al favorecer un parto fisiológico, se reduce la necesidad de intervenciones como la oxitocina sintética o el uso de fórceps.
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Mayor protagonismo de la mujer: la gestante se convierte en parte activa de su experiencia, sintiéndose empoderada, segura y acompañada.
En nuestras sesiones de parto activo, trabajamos posturas, ejercicios de respiración, técnicas de relajación y conciencia corporal. Además, involucramos a la pareja o acompañante, para que el día del parto sea un trabajo en equipo.
En Ohana creemos que el parto no es solo un final, sino un comienzo. Y si ese comienzo puede ser en movimiento, con amor, respeto y mucha fuerza… entonces estamos haciendo bien las cosas.
¿Estás lista para vivirlo desde otro lugar? Te esperamos.