¿Quién dijo que la Navidad es una época de paz y tranquilidad? Las comidas familiares, las compras y la organización de horarios con los niños son solo algunas de las fuentes de estrés en esta temporada. ¿Y cómo se somatiza ese estrés? Dolores de cabeza, bruxismo, molestias cervicales…

A menudo no somos conscientes de la tensión acumulada en la mandíbula durante estos momentos. Si esta tensión se prolonga, puede generar patologías en la articulación temporomandibular (ATM), con consecuencias como fracturas dentales, alteraciones del sueño o cefaleas tensionales.

¿Sabías que existe una especialidad en fisioterapia para tratar estas dolencias? La fisioterapia de ATM no solo se utiliza para problemas como bruxismo y dolores de cabeza, sino que también es clave en el tratamiento de hipertonías del suelo pélvico y dolores en la zona dorsal. Los maseteros, el diafragma y el suelo pélvico están estrechamente conectados. Esta relación, mediada por la fascia (el tejido conectivo que recubre nuestros músculos), explica cómo la tensión en una zona puede afectar a otra.

En el contexto del parto, esta relación cobra especial relevancia. Existe un fenómeno conocido como el “reflejo mandíbula-suelo pélvico”, que sugiere que cuando la mandíbula está relajada, es más fácil que el suelo pélvico también lo esté. Por el contrario, la tensión en la mandíbula puede incrementar la contracción de esta musculatura, lo que podría dificultar la apertura adecuada durante el parto.

Abordar estas conexiones de forma integral y combinar distintos tratamientos es fundamental para lograr los mejores resultados en nuestros pacientes.

Si quieres disfrutar de unas Navidades relajadas, sin tensión muscular, dolores de cabeza y con la tranquilidad de poder saborear el turrón sin molestias, en Ohana te ofrecemos sesiones especializadas en el tratamiento de la ATM. La fisioterapia es una herramienta eficaz que, combinada con otros recursos, puede ayudarte a aliviar el dolor y mejorar la funcionalidad de esta articulación.