Con la entrada del nuevo año, ¿quién puede resistirse a escribir su lista de buenos propósitos? Y qué mejor propósito para el 2024 que empezar a cuidar tu suelo pélvico.

Pero, ¿por dónde empiezo? ¿Tengo que apuntarme a clases de pilates? ¿Me compro bolas chinas? (pequeño inciso, las bolas chinas no son lo mejor para el suelo pélvico) ¿Tengo que hacer hipopresivos? ¿Debo hacer ejercicios de Kegel?

La realidad es que no existe una sola cosa que debemos hacer y no todo el mundo debe hacer lo mismo. Siempre dependerá de la etapa en la que nos encontremos y del historial clínico que presentemos.

Cada mujer es única, y por eso deberemos valorar cada situación de forma individualiza. Saber si estamos embarazadas o en etapa de menopausia, cuántos partos hemos tenido, si han sido vaginales o por cesárea, si padecemos alguna patología como endometriosis, ovarios poliquísticos, prolapsos genitales, incontinencias urinarias, estreñimiento, si presentamos dolor durante las relaciones sexuales o falta de deseo u orgasmo… así que como podrás comprobar habrá que diseñar un plan para cada una de vosotras.

Por ello siempre recomendamos que os pongáis en buenas, que os realicen una valoración exhaustiva no solo del suelo pélvico sino de toda la cavidad abdominopélvica. Por suerte hoy en día existen muchos tratamientos para el suelo pélvico, y lo mejor de todo es que con pequeños hábitos podemos prevenir futuras patologías. ¿Quién quiere llegar a la menopausia con pérdidas de orina o con dolor durante las relaciones sexuales? ¿Por qué conformarnos con un abdomen que no reconocemos después del parto?

Gracias a la fisioterapia de suelo pélvico podemos ayudarte a paliar y prevenir todos estos síntomas, y muchos más que no sabías que se pueden solucionar con esta disciplina, como por ejemplo, el dolor de regla, el despertarte todas las noches para orinar, las infecciones recurrentes, etc.

No dejes que pase el 2024 sin valorar tu suelo pélvico.

En Ohana Fisioterapia estaremos encantadas de ayudarte.